La luftwaffe llevaba días bombardeando Moscú y Stalin quería devolver el golpe. La misión sobre el papel era imposible, con un vuelo de 12 horas, la mayor parte sobrevolando terreno ocupado por el enemigo. El caso es que en la mañana del 10, una fuerza de 14 bombarderos despegan de Pushkino, cerca de Leningrado.El encargado de tan difícil misión, el cuatrimotor Petlyakov PE-8...